
La verdad es que no sé ni cómo voy a felicitaros de cara al año nuevo que se avecina, porque ando un poco cabreada y estoy aquí redactando una hoja de reclamación para el amigo Santa.
“Querido Papá Noel:
Quiero pensar que mi carta anterior no te llegó porque alguno de tus duendecillos la extravió de una manera desafortunada.
Vaya desilusión el día 25, majete, cuando me desperté y no encontré ningún regalo debajo del árbol (y que sepas que busqué hasta entre las ramas, y nada).
Si ya lo decía yo, que yo siempre he sido más de Reyes Magos... Que ellos, para que lo sepas, siempre se portan bastante bien.
Ahoraaaaaaa, que la que no se extravió fue la carta de mi sobrina. Ahí me tenías a mí con una cara de envidia que ni para que te cuento, viendo como la condenada niñita no paraba de abrir regalos.
Claro que ella se ha portado mucho mejor que yo este año, eso lo comprendo.
Y que lo séeeeeee, que Navidad no sólo son regalos, pero tengo que confesar que en aquel momento tuve que pararme a pensar en el eterno dilema de “por qué unos tanto, y otros tan poco”
Espero y confío, que el año que viene te portes un poquito mejor.
Un saludito”
Jajajajajajaja, aunque en realidad tanta cara de envidia no puse (sólo una poquita) e incluso me gustó poder compartir parte de la emoción de la enana de la casa.
VALE, ESTÁ BIEN, SE ME CAÍA LA BABA, Y CASÍ QUE ESE FUE EL MEJOR REGALO (por supuesto no la baba, sino verla y compartir con ella ese momento. Y que además babas hubo bastantes, y no sólo la mía).
La verdad es que no están siendo unas malas Navidades. El 24 nos juntamos todos en casa de mis padres, y mis hermanos y yo al son de los villancicos nos pusimos a ayudar en la cocina a la matriarca de la familia, que como siempre andaba agobiada con el famoso “¿Habrá comida suficiente?”
La respuesta supongo que ya la conocéis. “Sí Mamá hay suficiente comida para nosotros y el resto del vecindario”.
Menos mal que en mi casa nos tienen enseñados a no tirar nada, y allí estábamos mis hermanos y yo luciendo nuestros mejores tupper para tan digna ocasión jajajajajajajaja (es que mi madre, como las vuestras, cocina muy bien, y que en tiempos de crisis tener un par de tupper llenos en reserva, vienen genial).
Sinceramente, aunque sigo diciendo que no me gustan estas fiestas, no puedo imaginarme pasar la Nochebuena y la Navidad en otro sitio, ni con otra gente que la mía, aunque mi sobrina acapare todos los regalos.
Pasados estos días, se acerca la Nochevieja y el comienzo de un nuevo Año.
Buffffffff más comida, más bebida, y más de todo jajajajajajajajajajaja.
ESPERO Y DESEO, POR SI NO VOLVEMOS A HABLARNOS HASTA EL AÑO QUE VIENE, QUE TODOS TENGÁIS UNA BUENA SALIDA Y UNA BUENA ENTRADA DE AÑO.
Yo ya lo tengo casi todo preparado, pero esta vez he decidido pasar de hacer la típica lista de los buenos propósitos para el año que viene. Que venga como tenga que venir que ya le pondremos la mejor de las caras (o al menos, se intentará). Ahora bien, no faltará el oro en la copa de cava, ni ropa interior roja, lo empezaré con el píe derecho y con un dólar metido en el zapato jajajajajajajajaja, por si acaso.
UN BESAZO PARA TODOS Y MIS MEJORES DESEOS. NOS VEMOS EN EL 2011